USOS DEL PELLET:

El principal uso del pellet es para generar energía calórica. Su tamaño reducido permite automatizar la dosificación del combustible, como si fuese un líquido (Fuel Oil, Gas). Introduciendo únicamente las cantidades necesarias en el momento adecuado logra un quemado homogéneo y eficiente ofreciendo un calor confortable.

Uno de los principales consumos es en calefaccionar hogares. Las estufas de pellets son fáciles de utilizar. Se selecciona la temperatura que desea y del resto se encarga la estufa. Dependiendo de la temperatura de la habitación, un sensor de temperatura enciende la estufa y la desconecta cuando se alcanza la temperatura deseada. Gracias a un depósito de reserva de pellet, es posible mantener un funcionamiento continuo durante varios días, dependiendo de la potencia calorífica.

Otro uso del pellet lo podemos encontrar en las industrias que buscan sustituir a la leña sin tener que pagar el sobre costo del combustible fósil (Fuel Oil o Gas) o aquellas a la inversa que buscan reducir el costo del combustible teniendo la virtud de que este actúa como un fluido.

Son sencillos, limpios y seguros: ofrece un elevado rendimiento y se usa de manera cómoda respetando al máximo el recurso natural. El porcentaje de cenizas es muy bajo, lo que permite reducir considerablemente el costo de limpieza.